viernes 11 de diciembre de 2009

Vos dijiste cadena perpetua

¿Ves? No quiero dejar pasar todo de nuevo. ¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede ser que no haga nada? Hace veinticinco años que me pregunto, y hace veinticinco años que me contesto lo mismo. Dejá, fue otra vida. Ya pasó, ya está, no preguntes. No pienses. No fue otra vida. Fue ésta. Es ésta. Ahora quiero entender todo. ¿Cómo se hace para vivir una vida vacía? ¿Cómo se hace para vivir una vida llena de nada? ¿Cómo se hace?

Hoy he visto El secreto de sus ojos, la última película de Campanella, protagonizada por Ricardo Darín. Hace poco maRini nos comentaba que se había enamorado de Darín, y chica, que yo también lo hecho, y no es nada extraño. ¡Cómo actúa! Aparte de que adoro sus ojos - y sus canas y arrugas, rasgo en el que nadie nunca se fija - y su acento, interpreta a su personaje, Benjamín Espósito, de una forma que es una maravilla. Yo le daría a él todos los premios posibles. En mis gustos cinéfilos no hay quien me entienda. Pues eso, que le taría toodos tan solo por oírlo hablar y decir el párrafo de arriba.

Como últimamente vuestro Seein' Motions está algo dormido, pretendo hacer una humilde crítica. La historia, que está basada en un libro que espero leer -aunque esto es lo que nunca se debe hacer-, habla sobre Benjamín Espósito, un empleado en un juzgado penal. Un día, llega a sus manos un caso de violación y asesinato de una joven. Es un caso rutinario para los demás, pero para Espósito se convierte pronto en una obsesión que necesita ser resuelta. Atormentado y fascinado al mismo tiempo le comentará al marido de la chica que "su amor por esa mujer, nunca más volví a ver, en nadie. En nadie. Nunca." Porque de eso se trata. De la obsesión que ambos comparten: Morales, el marido, va todos y cada uno de los días del año a todas las estaciones provinciales, para encontrar al asesino de su mujer. Cuando ves esa escena se te parte el alma. Una vez retirado, Espósito decide escribir una novela sobre el caso Morales y así reabrirá nuevas heridas, pero también cerrará otras.

Es una película "clara". Entendedme, una vez queda marcado el sospechoso, sabes que va a ser el asesino y lo es. Esto no es un spoiler, porque eso no es lo importante de esta película. Tiene una especie de subtrama sobrecogedora: la investigación, la vida de Espósito, su amor su todo, la escena del tren y ohdiosmio esa escena final o casi final de vos dijiste cadena perpetua tan tan tan tan estremecedora.

Y lo hacen todos tan bien. Y el color de la película, la cámara, la forma de narrarlo todo, de llenarle de canas el pelo a Darín o oscurecérselo - nunca estaré segura de esto -, los insultos en argentino que suenan asombrosamente bien...
Besos
Natalia

P.S. ¡50 seguidores! Graciasgracias!

martes 8 de diciembre de 2009

¿Usted es un perro o un ser humano?

Me habían contado que Vargas Llosa y García Márquez eran enemigos -el primero dejó el ojo morado al segundo- y había oído decir que García Márquez era "mejor" que Vargas Llosa. Ahora que he leído La ciudad y los perros, no estoy de acuerdo. No es que uno sea mejor que otro, es que no se pueden comparar entre sí. Sus estilos son completamente diferentes. Las imágenes del Premio Nobel o Gabo para los amigos son increíbles, pero la técnica de Vargas Llosa al escribir también lo es.


Cuando iba por la mitad de La ciudad y los perros pensé una cosa y creo que ahora que la he acabado sigo pensándola: Parace que Vargas Llosa haya escrito la novela, haya tirado los folios al suelo y los haya ordenado de forma diferente. Esto para nada tiene sentido peyorativo, es más, todo lo contrario. ¡Es magnífico! Hay historias paralelas, diferentes narradores, tiempos. Se mezcla el presente con el pasado, la primera persona con la tercera, los diferentes puntos de vista se enlazan y dan lugar a esta obra maestra. Todo esto te mantiene despierta. Es algo que me encanta en las novelas, tener que parar a pensar unos minutos para ubicarte, saber quién está hablando, qué le está pasando, cuándo y dónde. Me pasó con Guerra y Paz - tantos nombres son buenos para mantenerte alerta, creédme.

La brutalidad de la obra de Vargas Llosa es palpable. Cuesta un poco acostumbrase, pero después se convierte en un personaje más. Parece a primera vista una obra sin sentido, sin embargo, tiene moraleja. Y crítica. Y amistad. Una amistad que transciende las páginas de la novela, se te cuela bajo la piel. Cuando comencé a leerla creí que tendría que ponerme del lado del Esclavo -Ricardo Arana- o del poeta -Alberto Fernández-. Pero no ha sido así. Hay un momento de la novela - fotografiado por ahí arriba - que de veras da un giro a la historia. ¡O lo dio para mí! Como no estaréis entendiendo nada, esto parece un monólogo conmigo misma, tan solo animaros a leerla, no os decepcionará. Además, con Vargas Llosa, se aprende el valor de las comas y puntos seguidos, pues los párrafos no son sus amigos ;)

Cambiando radicalmente de tema, hace 29 años John Lennon fue asesinado. Todos te tenemos presente, John.

1940-1980

viernes 4 de diciembre de 2009

The Killer (o Jerry Lee Lewis)

You shake my nerves and you rattle my brain
Too much love drives a man insane
You broke my will, oh what a thrill
Goodness gracious great balls of fire

Haciendo nuevos descubrimientos :D
Besos
Natalia

martes 1 de diciembre de 2009

Nancy y el abejorrito rubio



Yo había estudiado a Ramón J Sender por Crónica del Alba y me imaginaba sus obras más oscuras y "pesimistas". He descubierto dos cosas: una, que Ramón J Sender era aragonés y otra, que por su novela La tesis de Nancy es completamente imposible calificarlo de autor oscuro, aburrido o cualquier adjetivo que va de la mano con la época de la Guerra Civil. Lo que me he podido reír con este libro. Os cuento:

La obra se traduce en las cartas que una estudiante americana, Nancy, escribe a su amiga desde Alcalá de Guadaría (Sevilla). Nancy va descubriendo la cultura española desde el punto de vista más puro y tópico: los andaluces y los gitanos. Resabidilla ella, nunca cree equivocarse y sus interpretaciones al pie de la letra de muchas de nuestras expresiones más cotidianas tienen las carcajadas aseguradas. Por lo menos las mías. Bueno, Nancy no tarda en echarse novio: Curro, un andaluz con un cuarto de sangre gitana, según dicen por ahí. La vida diaria de esta extraña pareja es la que relata Sender, haciendo gala de un humor inteligente y nada sobrecargado que hace de esta novela una obra realmente original.

Mi carta favorita es la carta sexta, en la que Nancy conoce a Quin, otro gitano -pero rubio- al que pronto apoda abejorrito rubio. Los celos no tardan en surgir y hay una escena -por ahí en la Frase del Momento está - que es grandiosa. Curro cree que Quin está visitando en secreto a Nancy, porque ella menciona que un abejorrito rubio va todos los días a su casa. No es más que un abejorro de verdad, pero Curro lo interpreta al pie de la letra y a punto está de hacer muuchas cosas de las que se hubiese arrepentido.

Pero ya le había dado un golpe y el pobre animalito había perdido algún ala y se arrastraba por el suelo zumbando y avanzando en remolinos (...) Había perdido el ala grande del lado derecho. (...) El corazón me dio un salto porque el poeta [Quin, al día siguente] llevaba el brazo derecho en un cabestrillo. El derecho, del mismo lado del ala rota del abejorrito.

Otra escena grandiosa es la de usted lo que mejor nos ha enseñado ha sido Herculito. Pero me da que sino os habéis leído el libro me estaréis tachando de loca, así que mejor finalizo ya.

Muchos besos!
N

viernes 27 de noviembre de 2009

Síntomas de amor y cólera (o la biografía de Gabo)

Os habréis dado cuenta - siempre y cuando leáis mi sección de Rincón de Lectura - de que me he leído El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez. Ya os avisé de que desde que leí Cien años de Soledad he empezado a ver la literatura hispanoamericana con otros ojos. Tanto que ya tengo en mi mesilla La ciudad y los perros de Vargas Llosa para no quedarme atrás.

Como os decía, he leído El amor en los tiempos del cólera y, aunque todo el mundo dice lo contrario, a mí me sigue gustando más Cien años de soledad. Me pareció/parece tan increíble la forma en que desarrolla historias tan particulares para todos y cada uno de los personajes. Aunque eso no quiera decir que El amor en tiempos de cólera tenga algo que envidiar a la obra maestra de García Márquez. Simplemente palidece un poco. Paradójicamente, porque el sol del Caribe está bien presente en toda la novela.

La historia en esta novela es más "plana" - todo lo plana que puede ser la prosa de García Márquez -. Sin embargo, los dos personajes principales están tan bien definidos que esto y su estremecedora historia los marca. Lo que hace especial la novela es esa mezcla de vidas - no encuentro otra palabra mejor con que nombrarlo - que persiguen y se enlazan con las de los dos protagonistas: Fermina Daza y Florentino Ariza.


La cuestión es que Gabo, para los amigos, vendió esta novela como la dueña de retazos de su propia vida y de la de sus padres. Su padre se enamoró a primera vista de la niña - pues no era más que eso - de un condecorado coronel Márquez y aquella se convertiría en su madre, no sin antes pasar una temporada fuera arrastrada por el deseo de su padre de apartarla de esa nada provechosa unión, como cierto personaje de la novela. Otro detalle bastante comentado por ahí es que el propio García Márquez tuvo que alojarse en una casa de, digamos, señoritas y para ganarse esta estancia se dedicaba a escribirles las cartas, como cierto personaje de la novela.

Escribía cualquier cosa con tanta pasión, que hasta los documentos oficiales parecían de amor. Los manifiestos de embarque le salían rimados por mucho que se esforzara en evitarlo, y las cartas comerciales de rutina tenían un aliento
lírico que les restaba autoridad.

Ains, y a esto se resume El amor en los tiempos del cólera: a una mezcla de amor y desamor, de tan buena y mala estrella, de almendras amargas y no amarga que, sin embargo, dejan un sabor de boca muy dulce

Besos
Natalia

P.S. Esta es la típica entrada que no espero que nadie lea sino yo misma xD

martes 24 de noviembre de 2009

Greguerías vol.5

Ayer leí en el periódico que se han descubierto muchísimas greguerías nuevas - creo que unas 400, pero no me hagáis mucho caso - del gran Ramón Gómez de la Serna. Eso no hizo sino recordarme mi olvidada sección que siempre consigue sacarme una sonrisa. Así que acudí al ordenador y ¡sorpresa! : la genial página web en la que cotilleaba las greguerías ha sido cerrada, para mi gran pena. Estoy intentado contactar con el autor de esa web, así que si alguien sabe de que web estoy hablando, ya sabe lo que le toca ;)

La cuestión es que ahora no encuentras las greguerías más originales, pero hoy como pequeño homenaje a Ramón Gómez de la Serna y a que no tengo deberes, haré una recopilación propia de lo que he ido encontrando por ahí...


El arco iris es la cinta que se pone la naturaleza después de haberse lavado la cabeza.
Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo.
Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte.
Cuando por los altavoces anuncian que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo.
Nos aliviaríamos si comprendiésemos que morir es la última diversión de la vida.


Las dos últimas son grandiosas.
Y él más.

Besos
Natalia

sábado 21 de noviembre de 2009

YouTube nos espía


O me espía. Pero gracias por la recomendación ^-^