Como últimamente
Natalia
P.S. ¡50 seguidores! Graciasgracias!
Cuando iba por la mitad de La ciudad y los perros pensé una cosa y creo que ahora que la he acabado sigo pensándola: Parace que Vargas Llosa haya escrito la novela, haya tirado los folios al suelo y los haya ordenado de forma diferente. Esto para nada tiene sentido peyorativo, es más, todo lo contrario. ¡Es magnífico! Hay historias paralelas, diferentes narradores, tiempos. Se mezcla el presente con el pasado, la primera persona con la tercera, los diferentes puntos de vista se enlazan y dan lugar a esta obra maestra. Todo esto te mantiene despierta. Es algo que me encanta en las novelas, tener que parar a pensar unos minutos para ubicarte, saber quién está hablando, qué le está pasando, cuándo y dónde. Me pasó con Guerra y Paz - tantos nombres son buenos para mantenerte alerta, creédme.
1940-1980
You shake my nerves and you rattle my brain
Too much love drives a man insane
You broke my will, oh what a thrill
Goodness gracious great balls of fire
Haciendo nuevos descubrimientos :D
Besos
Natalia

Pero ya le había dado un golpe y el pobre animalito había perdido algún ala y se arrastraba por el suelo zumbando y avanzando en remolinos (...) Había perdido el ala grande del lado derecho. (...) El corazón me dio un salto porque el poeta [Quin, al día siguente] llevaba el brazo derecho en un cabestrillo. El derecho, del mismo lado del ala rota del abejorrito.
Otra escena grandiosa es la de usted lo que mejor nos ha enseñado ha sido Herculito. Pero me da que sino os habéis leído el libro me estaréis tachando de loca, así que mejor finalizo ya.
Muchos besos!
N

La cuestión es que Gabo, para los amigos, vendió esta novela como la dueña de retazos de su propia vida y de la de sus padres. Su padre se enamoró a primera vista de la niña - pues no era más que eso - de un condecorado coronel Márquez y aquella se convertiría en su madre, no sin antes pasar una temporada fuera arrastrada por el deseo de su padre de apartarla de esa nada provechosa unión, como cierto personaje de la novela. Otro detalle bastante comentado por ahí es que el propio García Márquez tuvo que alojarse en una casa de, digamos, señoritas y para ganarse esta estancia se dedicaba a escribirles las cartas, como cierto personaje de la novela.
Escribía cualquier cosa con tanta pasión, que hasta los documentos oficiales parecían de amor. Los manifiestos de embarque le salían rimados por mucho que se esforzara en evitarlo, y las cartas comerciales de rutina tenían un aliento
lírico que les restaba autoridad.
Ains, y a esto se resume El amor en los tiempos del cólera: a una mezcla de amor y desamor, de tan buena y mala estrella, de almendras amargas y no amarga que, sin embargo, dejan un sabor de boca muy dulce
Besos
Natalia
P.S. Esta es la típica entrada que no espero que nadie lea sino yo misma xD
El arco iris es la cinta que se pone la naturaleza después de haberse lavado la cabeza.
Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo.
Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte.
Cuando por los altavoces anuncian que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo.
Nos aliviaríamos si comprendiésemos que morir es la última diversión de la vida.